viernes, 28 de septiembre de 2012

Indiferencia-

No sabía que me pasaba, hablar con él ya no me provocaba nada... esos latidos en el corazón que comenzaban despacio y continuaban más rápido, esas "mariposas" en el estómago, esos nervios de no saber que contestar...todo...todo... todo había desaparecido.
Se sentía raro, estar indiferente hacia esa situación, ya no me preocupaba ni estaba pendiente si me contestaba, si estaba conectado, si había puesto algo, nada, nada me importaba.
Era solo un amigo más.
Pero en el interior de mi corazón, bien adentro y todavía con heridas, yo sabía que no era TAN ASÍ.
Si él me pidiese algo, si necesitara algo, yo sería cualquier cosa y haría cualquier cosa por él, es algo que mi mente no podía engañar como con el resto de las cosas.
Trataba y trato de olvidarlo, ya no lo veo como antes, cada vez que lo veo mi corazón se cierra, no quiere ser lastimado de nuevo; lloré por él, peleé por él, me enojé por él, sufrí por él.
Mi mente dice NO, no quiero, no vale la pena, no es necesario.
Mi corazón tiene miedo a ser lastimado. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario