Como una nena de mamá, sin ver la realidad, contándome cuentos a mí misma NO!, debía parar.
Me estaba lastimando.
Deshojando margaritas, debatiendo por su amor. Nunca pensé, que mi caparazón, sería mi mundo fantástico, se derrumbaba como por arte de magia, estaba desprotegida, me sentía desnuda. tenía otra chica !
Ya no quería nada, era todo en la vida.
Mis latidos de corazón, se fueron con tu corrupción. viniste, destruiste y se terminó.
Derramando lágrimas sobre las sábanas, no había otro motivo, ella sabía... lo que había pasado le rompieron el corazón, por primera vez.
Sin saber que hacer, se echó a correr, escapando de la vida, escondiéndose de la realidad... pero tarde o temprano, tenía que despertar.
Este sueño no terminaba más, pensó que nunca lo podría superar. EL
Pelliscandosé para despertar, de esta MALDITA PESADILLA. ¡era la realidad!
No hay comentarios:
Publicar un comentario